El Protocolo de Kioto es un acuerdo internacional adoptado en 1997 con el objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 5.2% para los países desarrollados entre 2008-2012 respecto a los niveles de 1990. Más de 140 países lo han ratificado, comprometiéndose a limitar sus emisiones a través de mecanismos como cuotas de carbono y proyectos de desarrollo limpio. Estados Unidos no lo ha ratificado.