Los cinco principales mandamientos de la Iglesia son: 1) asistir a misa los domingos y cuatro días festivos al año, 2) confesar los pecados graves al menos una vez al año, 3) comulgar por lo menos una vez al año durante la Pascua, 4) ayunar los miércoles de ceniza y viernes santo y abstenerse de comer carne los viernes de cuaresma, y 5) ayudar económicamente a la iglesia dando el diezmo de los ingresos anuales.