La madera es un material orgánico fundamental en la construcción, caracterizado por su estructura compuesta de celulosa y lignina. Se clasifica en maderas blandas y duras, cada una con ventajas específicas en durabilidad y coste, y presenta propiedades acústicas, térmicas y mecánicas favorables para su uso constructivo. Además, la madera es ecológica y renovable, contribuyendo a la reducción del CO2 en la atmósfera y ofreciendo beneficios socioeconómicos.