El episodio maniaco se define por un estado de ánimo anormalmente elevado, expansivo e irritable que dura al menos una semana y está acompañado de al menos tres síntomas como autoestima alta, verborrea, distraibilidad y aumento de actividad. Esto puede causar deterioro social y laboral. El episodio hipomaniaco es similar pero más leve y de corta duración, sin síntomas psicóticos ni deterioro significativo.