La teoría neoclásica de la administración, desarrollada por autores como Drucker, enfatiza la práctica administrativa y se centra en la planeación, organización, dirección y control con el objetivo de obtener resultados concretos. Esta teoría busca reducir la mano de obra en producción, afirmando que la expansión organizacional implica un aumento en la cantidad de empleados. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, su enfoque se reestructuró para adaptarse a las contingencias actuales y retomar postulados clásicos.