La teoría clásica surgió en Francia y se caracterizó por el énfasis en la estructura organizacional como base para lograr la eficiencia. Su fundador fue Henry Fayol, quien propuso funciones administrativas como planear, organizar, dirigir, coordinar y controlar. Incluyó principios como división del trabajo, autoridad y responsabilidad. Aunque tuvo influencia, también recibió críticas como su enfoque mecanicista y falta de consideración de factores humanos.