El documento describe a María como la discípula más perfecta de Jesús según el Evangelio de Lucas. María escucha la palabra de Dios, la guarda en su corazón y da frutos a través de su fe. Ella peregrina en la fe como madre de Cristo y de los discípulos, pasando por crisis que la hacen crecer en comprensión sin alcanzarla completamente. María es también presentada como mujer pobre con corazón de los pobres y profeta del Reino de Dios que trae justicia para los oprimidos y humildes.