Los mecanismos de defensa son estrategias psicológicas inconscientes utilizadas para enfrentar la realidad y proteger la autoimagen del individuo. Estos mecanismos, que incluyen represión, regresión y proyección, pueden ser funcionales y adaptativos, pero también pueden volverse patológicos. Freud los describió como técnicas del inconsciente para minimizar las consecuencias de eventos intensos y mantener el equilibrio psicológico.