El documento describe diferentes mecanismos de defensa como la introyección, proyección, confluencia y retroflexión. La introyección implica incorporar actitudes ajenas como propias, mientras que la proyección es atribuir a otros lo que proviene de uno mismo. La confluencia es la falta de límites entre uno y el ambiente. La retroflexión implica volverse en contra de uno mismo. El documento también propone formas creativas de trabajar con estos mecanismos, como movilizar la energía entre los opuestos o aprovechar sus aspectos