Signe Brunnstrom, fisioterapeuta sueca, desarrolló un método en los años 50 que utiliza estímulos externos y cambios de posición articular para iniciar movimientos en pacientes con ACV. Observó que estos estímulos provocan cambios en las respuestas motoras. Propuso usar estos estímulos aferentes para iniciar movimientos que los pacientes no pueden hacer voluntariamente.