El primer microscopio fue inventado accidentalmente en los años 1590-1600 por Zacharías Janssen usando lentes en los extremos de un tubo de 8 cm de largo. Antonie van Leeuwenhoek perfeccionó el microscopio en el siglo XVII usando lentes pequeñas y de alta calidad. El primer microscopio electrónico fue construido en 1937 por el físico James Hillier y podía ampliar imágenes hasta 7000 veces, reemplazando la luz con electrones y las lentes con campos magnéticos.