Este poema de Miguel Hernández describe la dura situación que su familia enfrenta durante la Guerra Civil Española, dividido en dos partes: la primera donde se dirige a su esposa explicando su impotencia para ayudarlos, y la segunda donde se dirige a su hijo transmitiéndole la importancia de vivir y reír a pesar de los tiempos difíciles. El poema utiliza recursos literarios como metáforas, hipérboles y personificaciones para transmitir este mensaje.