El documento expone creencias personales sobre diversas doctrinas religiosas, rechazando la Trinidad, la deidad de Jesús y la inmortalidad del alma, entre otras. Se argumenta que la correcta interpretación de la Biblia debe ser desde un contexto hebreo y que conceptos como el infierno y el diablo han sido mal entendidos. Además, se critica la doctrina del rapto pre-tribulacional y se afirma que la verdadera fe cristiana tiene raíces judías.