El documento describe las diferencias fundamentales entre una cosmovisión bíblica y una cosmovisión atea. Una cosmovisión bíblica se basa en que Dios existe y creó el universo, interactúa con su creación y tiene un plan de redención. Una cosmovisión atea niega la existencia de Dios y cualquier propósito para la vida más allá de la subsistencia individual. El documento enfatiza que la cosmovisión bíblica provee una base para la moralidad, la interpretación del mundo y las expectativas futuras.