El documento argumenta que las pequeñas empresas de Estados Unidos no tienen éxito no porque sus propietarios no trabajan duro, sino porque trabajan de forma equivocada y generan conflictos. El problema radica en que los propietarios no siguen un proceso sistemático para administrar sus negocios, lo que lleva al caos. Para tener éxito, los propietarios deben cambiar su enfoque y seguir pasos definidos para minimizar errores y asegurar que su negocio refleje su visión.