Este caso práctico describe una situación en el departamento de informática de un banco donde existe una sola persona encargada de realizar todas las actividades relacionadas a sistemas. Esto genera un alto riesgo debido a la concentración y dependencia en una sola persona. Los usuarios se quejan de atrasos e insatisfacción con los resultados. La administración es consciente de la deficiencia pero se niega a contratar más personal para el departamento.