El modelo educativo de 2016 busca transformar la educación en México a través de un enfoque humanista y la inclusión, centrando la escuela como el eje del sistema educativo para mejorar la calidad del aprendizaje. Se propone un cambio en las prácticas pedagógicas, la formación docente y una evaluación eficiente, todo con el objetivo de eliminar barreras y asegurar una educación que responda a la diversidad y necesidades de todos los estudiantes. Esta reforma es fruto de un proceso participativo y busca adecuar la educación a las demandas del siglo XXI, garantizando el derecho a la educación para todos.