Este documento discute la importancia de mantener la esperanza y la lucha por un mundo mejor a través de la educación. Propone que los educadores apoyen a los estudiantes a encontrar sus propias soluciones en lugar de darles las respuestas, y respeten diferentes perspectivas para transmitir una visión del mundo pluralista. También enfatiza la necesidad de unir a las minorías en la lucha por la justicia y los derechos a través de un trato igualitario.