El método de entrenamiento de contrastes, desarrollado en Bulgaria en los años 80, combina series con cargas pesadas y ligeras en la misma sesión para mejorar la fuerza explosiva. Este método llevó a Bulgaria a dominar el levantamiento de pesas a nivel internacional durante esa época, ganando 12 títulos olímpicos, 57 mundiales y 64 europeos. Sin embargo, también ha recibido críticas debido a su intensidad y alto riesgo de lesiones.