El documento destaca la importancia del tiempo y el espacio como elementos fundamentales para el estudio de la historia. Explica que los eventos en la vida de una persona ocurren en un tiempo y lugar específicos, y que al hacer historia diariamente, se debe considerar el contexto político, económico, social y cultural. Además, sugiere que los profesores deben enseñar estas nociones de una manera que ayude a los estudiantes a comprender mejor los eventos históricos y cómo se relacionan entre sí y con el mundo de hoy.