Milo Lockett, un artista autodidacta de Resistencia, Argentina, busca colaborar socialmente mediante la creación de una escuela Toba y la primera Casa Garrahan fuera de Buenos Aires. Reconocido por su estilo accesible, Lockett se compromete a aproximar el arte a la gente y realiza aproximadamente 30 donaciones de obras al año, enfatizando la importancia de la inclusión y la solidaridad. Su trabajo no solo se limita a la pintura en lienzo, sino que también abarca murales y otros objetos, mientras mantiene un fuerte vínculo con su comunidad natal.