En 1998, una mujer mexicana católica de 32 años entró en contacto a través de correo electrónico con un hombre alemán protestante de 26 años a pesar de las barreras del idioma, la cultura y la distancia. Aunque al principio no se conocían personalmente, con el tiempo se enamoraron. Años más tarde tuvieron tres hijas a pesar de mantener inicialmente una relación a distancia, viajando cada año el uno al país del otro. Finalmente en 2006 el hombre alemán se mudó a México para vivir con la mujer, superando así los des