La nutrición implica el aprovechamiento de nutrientes para mantener el equilibrio del organismo a niveles molecular y macro-sistémico. Una alimentación adecuada cubre los requerimientos energéticos y de micronutrientes, así como la hidratación y fibra suficientes. Una mala alimentación puede causar enfermedades como anemia, cáncer, diabetes, obesidad e hipertensión debido a deficiencias o excesos cuantitativos o cualitativos en la dieta.