Una nutrición incorrecta puede causar varios problemas de salud como desnutrición, sobrepeso u obesidad, enfermedades cardíacas, diabetes, ciertos tipos de cáncer y anemias. La falta de alimentos específicos en la dieta puede provocar trastornos como el raquitismo, la pelagra o el escorbuto. Los trastornos alimenticios como la anorexia nerviosa también se relacionan con una mala alimentación y precisan tratamiento psicológico.