Este documento resume un estudio sobre el uso afectivo del chat y las relaciones sociales virtuales. Analiza cómo el chat permite conocer gente y construir redes sociales, tiende a pasar de lo virtual a encuentros en persona, y replica aspectos de la realidad como sinceridad, mentiras y emociones. Si bien el anonimato puede generar riesgos, también estimula la desinhibición en las interacciones. El chat traslada elementos humanos de la vida offline y permite conocer personas antes de un encuentro cara a cara.