La Patrística intenta sintetizar la religión y la filosofía. Reinterpreta la filosofía de Platón concibiéndola como: Dios es el ser supremo y la fuente de todo conocimiento y ser; Jesucristo es el Verbo y el Hijo de Dios que crea el mundo; y el Espíritu Santo y Jesucristo iluminan el mundo para conducir al hombre a la verdad.