Los peces bioluminiscentes se encuentran en las profundas zonas abisales de los océanos y utilizan la bioluminiscencia para alimentarse, atraer parejas y protegerse de los depredadores. La bioluminiscencia se produce por procesos químicos intracelulares o a través de la simbiosis con bacterias luminiscentes, lo que les permite sobrevivir en el ambiente abisal.