Las esponjas son los primeros animales pluricelulares que aparecieron, carecen de tejidos y órganos y se fijan a las rocas marinas. Existen alrededor de 5,000 especies que se dividen en cuatro clases según la composición de sus espículas o esqueleto interno. Cumplen funciones importantes como la filtración del agua y el reciclaje de nutrientes en los ecosistemas marinos.