El estudiante John Molina realizó una práctica de laboratorio para observar cómo los capilares de las rosas absorben agua mezclada con colorantes vegetales no tóxicos. Colocó colorantes en vasos y les inyectó a tres rosas para ver cómo los capilares absorbían el agua teñida con el paso de las horas. Concluyó que los capilares absorben el agua y colorante para mantener vivas a las flores de color blanco.