Las plantas sin flores como los musgos y los helechos fueron los primeros organismos en colonizar la tierra hace unos 500 millones de años. Los musgos carecen de tejido conductor y no pueden crecer más de unos pocos centímetros, mientras que los helechos presentan vasos conductores que les permiten alcanzar varios metros de altura. Ambos se reproducen mediante esporas sexuales debido a que carecen de flores.