Los dos postulados fundamentales de la teoría de la relatividad especial son: 1) las leyes de la física son las mismas en todos los marcos de referencia inerciales y 2) la velocidad de la luz en el vacío es constante e independiente del movimiento de la fuente de luz. La teoría de la relatividad especial transformó la comprensión del espacio y el tiempo al establecer que son relativos al observador y no absolutos.