1) La ley de educación de Castilla-La Mancha y los decretos de currículo destacan la importancia de la participación de las familias en el proceso educativo y reconocen sus derechos y deberes. 2) Se fomenta la colaboración entre familias, centros educativos y administración para garantizar el éxito escolar de todos los estudiantes. 3) Los centros deben implicar a las familias en la toma de decisiones educativas que afecten a sus hijos y coordinarse con ellas para dar respuesta a la diversidad.