La práctica educativa docente es una actividad dinámica que abarca la interacción entre el docente y el estudiante, y no se limita a la enseñanza en el aula. Incluye la planificación, implementación y evaluación de actividades que fomentan la autonomía, el trabajo en equipo y valores como la responsabilidad y la tolerancia. Los docentes juegan un papel crucial como guías y mediadores que facilitan el aprendizaje significativo y adaptable a las necesidades de cada estudiante.