Las prácticas de crianza tradicionales son importantes para el desarrollo de programas efectivos para niños y familias. Estas prácticas están arraigadas en patrones y creencias culturales que influyen en el estilo y calidad del cuidado infantil. Comprender estas prácticas, patrones y creencias es crucial para apoyar procesos de crianza apropiados culturalmente y responder a la diversidad de contextos. También es importante durante períodos de cambio rápido para proporcionar continuidad cultural mientras se adaptan las intervenciones a nuevos