La primera fábula fue "El ruiseñor", escrita por Hesíodo a comienzos del siglo VII a.C. Jean de la Fontaine fue un importante fabulista francés entre 1654-1691. Las características estructurales de la fábula incluyen un planteamiento, nudo y desenlace con un desarrollo lineal, y sus elementos esenciales son un narrador y personajes que suelen ser animales.