Los paisajes agrarios en España son el resultado de la interacción entre factores físicos como el clima, el relieve y los suelos, y factores humanos como el poblamiento, la propiedad de la tierra y su explotación. Estos factores dan lugar a diferentes tipos de paisajes como el Atlántico húmedo, de montaña, interior peninsular, Mediterráneo y suratlántico e Islas Canarias. Un reto es el minifundismo debido a los mayores costos de producción en parcelas pequeñas.