La contabilidad se ha desarrollado a lo largo de la historia junto con el comercio, la agricultura y la industrialización. Los primeros registros contables datan del año 2040 a.C. en Mesopotamia y se han encontrado manifestaciones en civilizaciones como los incas, el antiguo Egipto y Roma. La contabilidad por partida doble surgió en Génova, Italia hacia 1340 d.C. y tiene como objetivos conocer la composición del patrimonio de una empresa, registrar sus variaciones y determinar sus resultados.