El documento explora cómo la apertura del metro en Bogotá puede vincular espacios públicos barriales a la infraestructura urbana, generando nuevos desarrollos y conexiones ecológicas. Se enfatiza la importancia de las estaciones como nodos de articulación que transforman la movilidad y valoran el patrimonio cultural y social del entorno. A través de la creación de espacios funcionales, se busca integrar los barrios con el centro de la ciudad, mejorando la experiencia urbana del ciudadano.