El documento define la nación como una construcción social e imaginada que emerge de una necesidad política. Explica que Chile en 1830 era un país pobre con bajos índices de alfabetización y una estructura colonial persistente, centrada en ciudades como Copiapó, Valparaíso, Santiago y Concepción. El 18 de septiembre se celebraba principalmente como fiesta de la élite dirigente con eventos como el Te Deum, aunque también había celebraciones populares en chinganas con bailes y bebidas.