El documento describe el período conservador en Chile entre 1830-1830, durante el cual Diego Portales estableció un orden político autoritario que consolidó el poder de la aristocracia terrateniente. La Constitución de 1833 otorgó amplias facultades presidenciales y limitó la participación política. Este período se caracterizó por un fuerte crecimiento económico basado en la exportación minera y agrícola.