La ponencia de Carlos Cortés aborda la gestión y administración de fundaciones, enfatizando la importancia de las actitudes y valores en el liderazgo ético. Se presenta un modelo de dirección basado en valores operativos y finales, promoviendo el pensamiento positivo y la amabilidad en las interacciones. Además, se sugiere que las situaciones adversas son oportunidades para el cambio y el aprendizaje, resaltando el papel de la actitud positiva en el trabajo colaborativo.