EPIQUEYA 
Es un acto o hábito moral que permite al 
hombre eximirse de la observancia 
literal externa de una ley positiva con el 
fin de ser fiel al sentido de ella o a su 
espíritu auténtico.
La epiqueya se nos revela como una virtud que 
traduce en ortodoxo y positivo el 
sentido de la «situación» en Moral. Más aún, en su 
lucha contra el literalismo 
farisaico, Jesús emplea con maravillosa discreción y 
sabiduría esta «virtud». 
La vertu d’Epike, Sciences Ecclésiastiques, 13 (1961), 
35-36.
EPIQUEYA Y JUSTICIA 
La relación epiqueya-justicia es afirmada por grandes 
moralistas 
Nos dirá Vermeersch que la epiqueya es una 
interpretación de la ley humana, contraria a la letra, pero 
conforme al pensamiento del 
legislador; es un juicio prudencial que sustrae ciertos 
casos a las disposiciones de la ley: 
como hábito virtuoso, la epiqueya se identifica con la 
justicia legal bien entendida.
Según grandes autores, la función específica de 
la justicia social es proteger el respeto 
debido, a los derechos naturales 
insuficientemente definidos por la 
legislación civil. La 
justicia social y la epiqueya, en presencia de 
una ley positiva insuficiente, nos impulsan 
a cumplir lo que el derecho natural impone en 
nombre del bien común.
Fundamento de la epiqueya 
Es el carácter necesariamente imperfecto de toda ley 
escrita, humana, Por una parte la 
ley natural exige al hombre que se someta, como 
condición de su ser social, al 
legislador humano; pero por otro lado, al no estar 
fundada la ley positiva en la 
naturaleza de las cosas, sino en la realidad tal y como 
es entrevista por un legislador 
forzosamente limitado, no puede tener vigencia más 
que en la mayor parte de los casos.
EPIQUEYA Y PRUDENCIA 
La norma de realización de la epiqueya es la justicia, 
su principio de dirección radica en 
una elevada prudencia, parte potencial de la 
prudencia, es la virtud de los casos excepcionales 
que escapan a los principios comunes. 
Sirve de guía, a la epiqueya. Que se requiera tal 
esfuerzo nadie puede dudarlo: el uso de 
la epiqueya se presta a excesos y defectos, sea 
juzgando fácilmente como insólitas y 
excepcionales situaciones sólo corrientes o, 
viceversa, queriendo regir con principios .
EPIQUEYA Y MORAL DE SITUACIÓN 
la epiqueya se mueve 
en una línea de profundización de algo que los antiguos sólo 
apuntaron. 
¿no tienen un mucho de común con una moral de situación más o 
menos larvada? Es verdad que la epiqueya ejercida sin 
discernimiento, para 
desembarazarse de una ley que nos molesta, o con el fin de 
sancionar las propias faltas 
de juicio e imprudencias, se le parece bastante, Reconozcamos que, 
se trata de un 
peligro no ilusorio: "Cuanto más necios e ignorantes son los 
hombres, con tanta mayor 
audacia hacen uso de la epiqueya" escribe Prumer.
Sin embargo, no es ése el 
caso del uso legítimo de la epiqueya dirigida 
por la prudencia. Sin duda la epiqueya, que 
supone un agudo sentido de la, complejidad 
de lo real singular, responde a una legitima 
exigencia de los situacionistas cuando dice 
que la, ley positiva puede, por excepción, ser 
inadaptable a la situación dada que escapa a la 
letra de la ley.
Pío XII indicaba en un discurso, acerca de la 
nueva moral, que el tratado de Santo 
Tomás sobre la prudencia y virtudes anejas 
"muestra un sentido de la actividad personal 
y de la actualidad, que contiene iodo lo que 
hay, de justo y positivo en la ética de 
situación, evitando sus confusiones y 
desviaciones"

Presentaciones para el blog epiqueya

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    EPIQUEYA Es unacto o hábito moral que permite al hombre eximirse de la observancia literal externa de una ley positiva con el fin de ser fiel al sentido de ella o a su espíritu auténtico.
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    La epiqueya senos revela como una virtud que traduce en ortodoxo y positivo el sentido de la «situación» en Moral. Más aún, en su lucha contra el literalismo farisaico, Jesús emplea con maravillosa discreción y sabiduría esta «virtud». La vertu d’Epike, Sciences Ecclésiastiques, 13 (1961), 35-36.
  • 4.
    EPIQUEYA Y JUSTICIA La relación epiqueya-justicia es afirmada por grandes moralistas Nos dirá Vermeersch que la epiqueya es una interpretación de la ley humana, contraria a la letra, pero conforme al pensamiento del legislador; es un juicio prudencial que sustrae ciertos casos a las disposiciones de la ley: como hábito virtuoso, la epiqueya se identifica con la justicia legal bien entendida.
  • 5.
    Según grandes autores,la función específica de la justicia social es proteger el respeto debido, a los derechos naturales insuficientemente definidos por la legislación civil. La justicia social y la epiqueya, en presencia de una ley positiva insuficiente, nos impulsan a cumplir lo que el derecho natural impone en nombre del bien común.
  • 6.
    Fundamento de laepiqueya Es el carácter necesariamente imperfecto de toda ley escrita, humana, Por una parte la ley natural exige al hombre que se someta, como condición de su ser social, al legislador humano; pero por otro lado, al no estar fundada la ley positiva en la naturaleza de las cosas, sino en la realidad tal y como es entrevista por un legislador forzosamente limitado, no puede tener vigencia más que en la mayor parte de los casos.
  • 7.
    EPIQUEYA Y PRUDENCIA La norma de realización de la epiqueya es la justicia, su principio de dirección radica en una elevada prudencia, parte potencial de la prudencia, es la virtud de los casos excepcionales que escapan a los principios comunes. Sirve de guía, a la epiqueya. Que se requiera tal esfuerzo nadie puede dudarlo: el uso de la epiqueya se presta a excesos y defectos, sea juzgando fácilmente como insólitas y excepcionales situaciones sólo corrientes o, viceversa, queriendo regir con principios .
  • 8.
    EPIQUEYA Y MORALDE SITUACIÓN la epiqueya se mueve en una línea de profundización de algo que los antiguos sólo apuntaron. ¿no tienen un mucho de común con una moral de situación más o menos larvada? Es verdad que la epiqueya ejercida sin discernimiento, para desembarazarse de una ley que nos molesta, o con el fin de sancionar las propias faltas de juicio e imprudencias, se le parece bastante, Reconozcamos que, se trata de un peligro no ilusorio: "Cuanto más necios e ignorantes son los hombres, con tanta mayor audacia hacen uso de la epiqueya" escribe Prumer.
  • 9.
    Sin embargo, noes ése el caso del uso legítimo de la epiqueya dirigida por la prudencia. Sin duda la epiqueya, que supone un agudo sentido de la, complejidad de lo real singular, responde a una legitima exigencia de los situacionistas cuando dice que la, ley positiva puede, por excepción, ser inadaptable a la situación dada que escapa a la letra de la ley.
  • 10.
    Pío XII indicabaen un discurso, acerca de la nueva moral, que el tratado de Santo Tomás sobre la prudencia y virtudes anejas "muestra un sentido de la actividad personal y de la actualidad, que contiene iodo lo que hay, de justo y positivo en la ética de situación, evitando sus confusiones y desviaciones"