El documento aborda la antigua disputa entre el iusnaturalismo y el iuspositivismo en la filosofía del derecho y su relación con los derechos humanos. A través de una crítica constructiva, se plantea la necesidad de dejar de lado esta controversia para avanzar en una comprensión más humanizada del derecho y su aplicación en la sociedad. Se enfatiza la importancia de crear un sistema jurídico que satisfaga las necesidades humanas, integrando elementos de ambas corrientes filosóficas y considerando la emergencia del neoconstitucionalismo.