El documento aborda las cuatro virtudes morales cardinales: prudencia, justicia, fortaleza y templanza, con un enfoque en su significado y aplicación práctica. Cada virtud se detalla a través de ejemplos, principios cristianos y su relevancia para la vida moral, subrayando la importancia del discernimiento y la moderación. La prudencia se presenta como la guía de las demás virtudes, mientras que la justicia regula las relaciones sociales, la fortaleza enfrenta dificultades y la templanza modera los placeres.