La hipertensión arterial consiste en el aumento persistente de la presión en las arterias por encima de los valores normales. Puede deberse a factores de riesgo no modificables como la genética o la edad, pero también a factores modificables como la dieta, el sobrepeso y el sedentarismo. Una dieta saludable para prevenir y tratar la hipertensión debe ser baja en sal, grasas saturadas y colesterol, y rica en potasio, fibra, frutas, verduras y granos enteros.