La economía vasca muestra signos de una leve recuperación en 2013, con una contracción del PIB estimada en -0,8%, que disminuye en los próximos trimestres. Se espera que la demanda interna y la inversión caigan menos intensamente, aunque el empleo sigue siendo afectado negativamente. A pesar de la debilidad en la demanda interna, el sector exterior contribuye positivamente al crecimiento.