La primera epístola de Pablo a los Corintios trata sobre la conducta cristiana en la iglesia, el hogar y el mundo, abordando problemas como divisiones, inmoralidad y el uso de los dones espirituales. Escrita alrededor del año 56 d.C., busca ofrecer soluciones y guiar a los creyentes en una sociedad corrupta, enfatizando la unidad y la imitación de Cristo. Esta carta es relevante para la iglesia actual, ya que los desafíos que enfrenta son similares a los del primer siglo.