El documento resume la Segunda Carta a los Tesalonicenses. Explica que la carta fue escrita para corregir la creencia errónea de que la venida de Cristo era inminente, y para exhortar a los creyentes a continuar trabajando y sufriendo persecución con paciencia. También advierte sobre la creciente hostilidad hacia la Iglesia por parte del mundo y las fuerzas del mal, pero insta a mantener la esperanza en la protección de Dios y en la victoria final a través de Cristo.