En 2012, dos emprendedores notaron la precaria situación alimentaria de familias de bajos recursos. Decidieron crear un sistema de venta que permita obtener productos básicos a precios más accesibles que los ofrecidos por supermercados o tiendas pequeñas. Su propuesta es vender productos de calidad a precios justos a través de máquinas dispensadoras inteligentes, ayudando a amas de casa y tiendas de barrio.