Este documento discute cómo la búsqueda de libertad ha llevado a un mayor aislamiento y comportamientos individualistas entre los jóvenes. También sugiere que la falta de comunicación entre padres e hijos, maestros y estudiantes ha contribuido a problemas sociales y psicológicos. Finalmente, argumenta que se necesita un enfoque más integral que involucre a las familias, escuelas, autoridades y profesionales para abordar estos temas y promover valores universales.